Los últimos 6 meses han sido un cúmulo de sensaciones, de pensamientos... Primero tienes ilusión, luego te lo piensas, luego no quieres ir y luego, vuelves a querer ir... A todas estos cambios de estado emocional podemos unirle por ejemplo el hecho de que te enamores en los 6 últimos meses que te quedan antes de empezar tu experiencia erasmus. A eso es a lo que se le suele llamar una putada.
De todas formas, como digo, el momento ha llegado y ya no hay vuelta atrás. Aunque siga siendo la misma, aunque siga con idas y venidas, ya estoy de, camino. Y digo de camino, porque ya debería estar allí. Y es que la vida de un estudiante erasmus, también comienza cuando compra un vuelo que hace escala en Barcelona y luego llega a Nápoles. Y más aún comienza cuando se entera que el segundo vuelo que tiene que coger en el día se ha cancelado. Sí, cancelado, no retrasado, no, CANCELADO. ¿Y ahora que hacemos? Pues nada, la compañía Spanair nos paga una noche de alojamiento en un hotel de Sabadell con cena y desayuno incluidos. Al final, no ha estado tan mal.
Podría decirse que la mayor parte de estos 6 meses he estado muy contenta con la idea de irme. Pero en el último mes, con tantas despedidas, me he dado cuenta de que en realidad lo único por lo que voy a poder estar no del todo bien es por lo que voy a echar de menos a toda mi gente.
A mis amigas. A Cintia, porque es lo mejor que tengo y la que mas me ha demostrado desde hace muchos años lo que significa la palabra amistad. A mi prima Carmen, porque desde que tengo uso de razón está a mi lado por y para todo y nunca me ha fallado. A mi prima Marina, porque es un trocito de pan y se merece ser muy feliz. A mi comadre, porque es lo mas lindo que se pueda conocer y porque todo tiene que salirle bien.
A mi gente del baile, que me han demostrado todo y más, que han estado hasta el final conmigo y
que han tenido unos detalles imcreibles en los ultimos dias.
A mi familia, evidentemente. A mi madre (cuando se vaya de aqui), a mi padre, a mi madrina, a mis primos al resto de mis tios...
A mis dos pequeñines, mi ahijada, Melinda y mi sobrinito Jesús, porque siendo tan poquita cosa, me hacen olvidar todo cuando me echan una sonrisita.
Al resto de mis compañeros de la facultad, porque mi clase nunca va a ser como la que era con todos ellos.
Y evidentemente, no hace falta que diga que te voy a echar de menos a ti cariño, porque eres parte de mi, porque gracias a ti soy feliz y porque siempre he soñado contigo. te quiero y dentro de 9 meses, te querré más aún.
Lo dicho, esta experiencia comienza y yo estaré aquí contándolo todo para el que quiera sentirme un poquito más cerca.
¡Cuidaros!
No hay comentarios:
Publicar un comentario